Qué es y como se evalúa al Nódulo de Tiroides?

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Si Ud. tiene un nódulo en la tiroides.....
Como el resto de los órganos del cuerpo humano, la glándula tiroides puede desarrollar abultamientos o nódulos. Aunque los nódulos de tiroides son muy comunes, sólo una pequeña proporción de ellos, probablemente menor al cinco por ciento, contienen un cáncer. De esta pequeña cantidad de nódulos que contienen cáncer, nueve de ellos se curan si el tratamiento de los mismos es adecuado. Por lo tanto, si Ud. o su médico descubren un nódulo (abultamiento) en su glándula tiroides, no se atemorice.
Como los nódulos de tiroides son tan comunes, parte de su examen físico anual debe incluir un examen de la glándula tiroides. El examen de la misma se llama palpación. En las mujeres, si el examen de rutina anual lo efectúa un ginecólogo, se le debe solicitar durante el mismo, un examen del cuello y de la glándula tiroides.
Ud. puede notar un abultamiento en la glándula tiroides, un engrosamiento gradual en la parte de adelante del cuello o tal vez problemas al tragar debido al crecimiento de la tiroides. En ese caso, consulte a un endocrinólogo.

Examen y análisis de sangre

Durante la evaluación de un nódulo de tiroides, el médico tratará de determinar si el único problema en su tiroides es un abultamiento o si toda la glándula está afectada por una afección más generalizada tal como inflamación de la tiroides (tiroiditis) o disfunción tiroidea (hipertiroidismo o hipotiroidismo). El médico observará si toda la glándula está agrandada, si hay un solo nódulo o si hay muchos abultamientos o nódulos en su tiroides.
Durante este mismo examen, el médico tratará de determinar si hay síntomas o signos que sugieran que su tiroides es hiperactiva o hipoactiva. Cada condición puede asociarse a nódulos en la tiroides.
Probablemente, se le solicitarán análisis de sangre para determinar si su tiroides está produciendo hormona tiroidea en forma normal, demasiada o demasiado poca. Si su problema es un solo nódulo en la tiroides, generalmente se obtienen resultados normales ya que la mayoría de los mismos no producen hormona tiroidea y el resto de la tiroides funciona como siempre. Los pocos nódulos que son productores activos de hormona tiroidea sin consideración de las necesidades del organismo se denominan nódulos autónomos. Si Ud. presenta uno de estos nódulos, puede desarrollar hipertiroidismo si el nivel de hormona tiroidea en sangre sube por encima de lo normal. Estos nódulos casi nunca contienen cáncer.
Por el contrario, el médico puede descubrir que sus niveles de hormona tiroidea en sangre están por debajo de lo normal, lo que se conoce como hipotiroidismo. A veces se desarrollan nódulos en glándulas tiroides poco activas. Esto ocurre muy frecuentemente en las tiroiditis crónicas conocidas como Tiroiditis de Hashimoto, en honor al médico japonés que la describió por primera vez en 1912.
El análisis de sangre también puede ser útil en una forma muy rara de enfermedad maligna de tiroides conocida como cáncer medular, que produce una sustancia denominada calcitonina. Los análisis de sangre pueden detectar la calcitonina, a veces antes de la detección de un nódulo. El cáncer medular de tiroides se da a veces a nivel familiar. Si hay una historia familiar positiva en este sentido, los análisis de calcitonina en sangre pueden facilitar un diagnóstico temprano cuando la enfermedad tiene altas probabilidades de ser curada.

Imágenes de la tiroides
Las imágenes de tiroides se utilizan como parte de la evaluación de un nódulo de tiroides. Las dos técnicas de imágenes son el ultrasonido y la centellografía . El propósito de los estudios de imágenes es ayudar a decidir si se necesita una biopsia por punción y, en ese caso, ayudar a dirigir la punción al sitio más apropiado. No siempre es necesario utilizar imágenes.

Punción aspirativa con aguja fina
La punción de un nódulo de tiroides puede generar temor, pero la aguja que se utiliza es muy pequeña y puede utilizarse anestesia local.
Si debe efectuarse una biopsia específica por punción, el médico utilizará una aguja muy fina para extraer células de la glándula tiroides. Normalmente, se toman varias muestras en diferentes partes de los nódulos para que el médico disponga de todas las herramientas necesarias para detectar la presencia de células cancerosas en caso de tumor. Estas muestras se procesan y se estudian con un microscopio.
Pocos días después, el médico recibe del informe final del patólogo. Este informe generalmente indicará alguno de los siguientes hallazgos:

  • El nódulo es benigno (no contiene cáncer). Este resultado se obtiene en el 50-60% de los pacientes a los cuales pudo extraérsele tejido suficiente en la biopsia. Este diagnóstico, efectuado por un patólogo experimentado, es altamente confiable. El riesgo de no detectar un cáncer está generalmente por debajo del 3% y menor aún, cuando la punción es analizada por un patólogo experimentado en un centro médico de alto nivel. Generalmente, estos nódulos no requieren extracción.
  • El nódulo es maligno (cáncer). Si la biopsia por punción produjo una muestra de tejido o células adecuada para efectuar un examen patológico cuidadoso, existe una posibilidad de aproximadamente un 10% de presencia de cáncer. El informe patológico puede indicar un cáncer definido o describir hallazgos como "alta probabilidad de malignidad".
    Todos estos nódulos deben extraerse y la presencia de cáncer casi siempre se confirma en la cirugía. Si se trata de un tumor maligno, la extensión de la operación dependerá del tipo de cáncer, la extensión de la enfermedad determinada por las pruebas efectuadas previas a la operación y a los hallazgos durante la cirugía. Su médico seguramente elegirá a un cirujano experimentado para efectuar esta operación.
  • La muestra es inadecuada para efectuar un diagnóstico. No pueden efectuarse diagnósticos adecuados si la muestra de tejido dentro del nódulo obtenida por punción es inadecuada. En el 10-20% de los casos, los médicos observan que los tejidos obtenidos por una punción de tiroides no son adecuados para revelar la naturaleza de un nódulo.
    Algunos nódulos de tiroides están compuestos por un tejido denso cicatrizado o presentan una degeneración tan extensiva que no se obtiene tejido tiroideo reconocible por punción. En esta situación, lo mejor es repetir la punción.
  • La muestra de la punción contiene suficientes células tiroideas, pero los hallazgos en microscopio no permiten ni el diagnóstico ni la exclusión de cáncer de tiroides. Alrededor del 15% de las veces, la biopsia por punción de un nódulo de tiroides produce una cantidad adecuada de células tiroideas; sin embargo, el patólogo que las examina no puede establecer o descartar la presencia de cáncer.
    La única manera de establecer un diagnóstico definitivo sobre estos nódulos es su remoción quirúrgica y un cuidadoso examen microscópico de los mismos, buscando signos de malignidad. Una vez más, los resultados obtenidos en la cirugía dependerán de la habilidad del patólogo que examina el tejido de la biopsia, aunque la mayoría de estos nódulos (alrededor del 90%) demuestran ser benignos.

En resumen
El diagnóstico y manejo de nódulos de tiroides requiere habilidad y experiencia por parte de los médicos que participan de la evaluación. La punción puede mejorar en gran medida la precisión del diagnóstico, reducir significativamente la cantidad de pacientes con nódulos con indicación quirúrgica y al mismo tiempo identificar y facilitar un pronto tratamiento de cánceres que de otro modo pueden pasarse por alto.
Por sobre todo, si Ud. piensa que tiene un nódulo en la tiroides, hágalo examinar por su médico. La mayoría de los nódulos son benignos y se tratan fácilmente. Aún aquellos que contienen cáncer no tienen probabilidad de poner en peligro la vida , ya que la mayoría de los cánceres de tiroides son curables. No obstante, es aconsejable un diagnóstico y tratamiento rápido.

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